Mal hábito de morderse las uñas y la piel alrededor de sus uñas

Actualidad 28 de diciembre de 2021 Por Héctor González
Para algunos la onicofagia es tan sólo una mala costumbre que se puede corregir con algunos trucos y fuerza de voluntad, mientras que para otras personas puede llegar a ser un impulso incontrolable. Se da tanto en niños como en adultos.
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Foto carnet para la radio Deling Freitez de González (Noticiashg360.com)

Onicofagia es el nombre que recibe el mal hábito de comerse o moderse las uñas y la piel o cueritos al rededor de las mismas de manera leve y que se empieza con pocos años de edad tiene como causa habitual la mera repetición de un hábito de los padres o el entorno más cercano de los niños. 

Esa imitación se une, posteriormente, a la sensación de cierta calma que conlleva el hecho de concentrarse en morder las uñas para sobrellevar o superar alguna situación que genere angustia, nerviosismo, miedo, tensión o ansiedad.

Sin embargo, a medida que van pasando los años, este hecho se va asociando a más situaciones, no sólo negativas, y una persona se puede acabar mordiendo las uñas simplemente por mero aburrimiento o por tener las manos cerca de la boca.

En la edad adulta la onicofagia suele ir desapareciendo, puesto que se aprende a controlar mejor estos actos compulsivos o porque se sustituyen por otro tipo de acciones relajantes, algunas mucho más peligrosas como puede ser el tabaco o el alcohol.

No obstante, las causas de la onicofagia pueden ser de índole más importante y convertirse en un trastorno más grave que exige la ayuda de un especialista, quien determinará si nos encontramos ante un caso de un trastorno obsesivo-compulsivo que requiera un tratamiento profesional para erradicarlo. En este caso, lo más habitual es que este desajuste emocional se relacione con un cuadro severo de ansiedad y problemas de autoestima, que pueden incluso acompañarse con otras patologías mentales relacionadas, por ejemplo, con el control de peso, como la bulimia.

¿Qué personas se muerden las uñas?

Gente de todas las edades se muerde las uñas:
* Aproximadamente la mitad de los niños entre los 10 y 18 años se muerden las uñas en un momento u otro y ocurre con mayor  frecuencia durante la pubertad.
* Algunos adultos jóvenes, de 18 a 22 años.
* Sólo un pequeño número de adultos. La mayoría de las personas dejan de hacerlo antes de los 30 años.
* Los niños se muerden las uñas más a menudo que las niñas después de los 10 años.
* La mordedura de las uñas puede ocurrir con otros comportamientos repetitivos enfocados en el cuerpo tales como tirar del pelo o recoger la piel.

Trastornos psiquiátricos asociados con la onicofagia

En la mayoría de los casos la onicofagia se considera sólo un problema cosmético. Sin embargo, si ocurre con algún trastorno psicológico puede ser de origen psiquiátrico.
* Las enfermedades mentales más comúnmente reportadas en asociación con la la onicofagia en niños y adolescentes son:
* Trastorno de déficit de atención e hiperactividad (74%).
* Trastorno de oposición desafiante (36%).
* Trastorno de ansiedad por separación (20%).
* Enuresis (15%).
* Tics (12%).
* Trastorno obsesivo-compulsivo (11%).
* Retraso mental (9%).
* Trastorno depresivo mayor (6%). 
* Los comportamientos estereotípicos, tales como morderse los labios, golpear la cabeza, y la tricotilomanía se encuentran en más del 60% de los casos.

Ansiedad y estrés

Cuando una persona se siente muy nerviosa o atraviesa un cuadro de gran ansiedad necesita naturalmente una válvula de escape.

Para calmar los nervios, algunas personas fuman, otras mascan chicle y otras se muerden las uñas.
Generalmente las personas que tienen este hábito y no lo pueden controlar son personas que por sí solas no pueden manejar la cuota de presión o estrés que reciben en su vida cotidiana.

El acto de morderse las uñas ayuda a liberar esa tensión y causa un cierto placer, aunque sea durante algunos segundos. Por reiteración, la onicofagia llega a transformarse en un hábito.

Factores psicosomáticos

Si bien es muy difícil agrupar bajo un mismo patrón a los distintos factores psicosomáticos, muchas personas canalizan aspectos de su vida no resueltos a través de la onicofagia.
Es frecuente que muchos niños o adolescentes, frente a la pérdida temprana de un ser querido por ejemplo, adquieran hábitos o conductas inusuales. Una de esas posibles conductas, es morderse las uñas de manera descontrolada.
Si bien las razones por las cuales puedes somatizar un problema y comenzar a comerte las uñas son varias, los psicólogos destacan las siguientes: frustraciones que se acumulan desde la infancia, baja autoestima y timidez extrema.
Más allá de las razones que llevan a una persona a comerse las uñas, hay que destacar que en la mayoría de los casos no es consciente de lo que está haciendo o no lo puede controlar fácilmente.

La Onicofagia, hábito de morderse las uñas, es difícil de controlar, pero no es imposible de erradicar. Sin embargo, requiere gran fuerza de voluntad y control sobre uno mismo.
Aunque existen remedios caseros como cubrir las uñas con esmaltes o sustancias amargas que provocan el rechazo de la persona al llevar los dedos a la boca, los especialistas señalan que la solución más eficaz para acabar con la onicofagia  procede del campo de la psicología.

Héctor González

Lcdo en Comunicación Social. Director del Periódico Digital NoticiasHG360, Redactor y Periodista de Noticias Digital alfayaracuy.com. Locutor y Gerente en Radio Montaña 107.1 FM "Sin Límites". Programa: "Aquí es donde está el sabor", lunes a viernes de 5pm a 7pm.

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